Desde el comienzo, hace aproximadamente 10 mil años, el desarrollo agrícola se ha visto estrechamente ligado al desarrollo de las civilizaciones.
Durante la última mitad del siglo 20, la llamada "Revolución verde" triplicó la producción alimentaria del mundo, a la vez que la población creció de tres a seis mil millones.
Se espera un crecimiento de la población hasta llegar a 8,5 mil millones en 2030, y tendremos que aumentar la producción agrícola en más del 50%. La disponibilidad de áreas agrícolas está limitada, por eso será necesario aumentar la producción en las áreas que hoy tenemos disponibles.
Desde el punto de vista climatico, el nitrógeno (N) es el elemento más importante, mientras que el fósforo (P) y el potasio (K) tienen menos importancia.
La agricultura moderna será decisiva para asegurar el suministro de alimentos a la creciente población mundial. Hoy en día, cerca de la mitad de la poblacion depende de fertilizantes minerales para poder producir la cantidad suficiente de alimentos.
Pero en el debate sobre el calentamiento global es válido también para poner en cuestión el papel que juega la agricultura en el medio ambiente y las emisiones de gases con efecto invernadero. ¿Es sostenible el incremento de la producción agrícola? Y ¿cual es la relación entre las emisiones de gases con la producción y el uso de fertilizantes minerales?
Yara acumula más de cien años de conocimiento y experiencia en la producción y el uso de nutrientes vegetales. Creemos que la agricultura sostenible es parte de la solución al problema del cambio climático. Aplicando los fertilizantes de Yara, la huella de carbono de los productos agrícolas podrá disminuirse en mas de un 50%, no habría que roturar nuevos terrenos para usos agrícolas y el rendimiento se mantendría.
El crecimiento de tierras para a uso agrícola es uno de las fuentes más grandes de gases con efecto invernadero a nivel global. La tierra cultivable es un recurso limitado y es importante usarlo de la manera más apropriada para asegurar la seguridad alimentaria.