Desafíos globales, nuestras responsabilidades
Main content
Yara tiene el conocimiento y la dedicación para fomentar en la industria la búsqueda de los estándares medioambientales más altos. La reducción del consumo de energía y de las emisiones es de máxima prioridad.
La extracción y fabricación de fertilizantes es un proceso relativamente limpio pero altamente intensivo en el uso de energía. En el ámbito internacional, el impacto medioambiental más grande procede de los gases de efecto invernadero (GEI) emitidos durante la producción de amoníaco, CO2 y la producción de ácido nítrico N2O. En nuestro esfuerzo de limitar los esfuerzos negativos, las iniciativas para reducir el uso de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero tienen la máxima prioridad. Los objetivos de Yara en relación a las emisiones se establecen en función de las Mejores Técnicas Disponibles (MRD), habiéndose establecido objetivos particularmente ambiciosos para las emisiones de gases de efecto invernadero. Nuestro objetivo es conseguir una reducción del 25 por ciento en este tipo de emisiones, medidas en 2009 en comparación a los niveles de 2004.
En los últimos años, la mayoría de las plantas de amoníaco de Yara han sido actualizadas técnicamente para mejorar su eficiencia energética, habiéndose implantado con éxito programas de ahorro de energía en muchas otras. Este trabajo ha tenido sus frutos. Varias de las plantas de amoníaco de Yara están ahora en el percentil 10 de las plantas de mayor eficiencia de la industria, y, de media, nuestras plantas son más eficientes que la media mundial de la industria, según ha confirmado una comparativa mundial llevada a cabo por la Asociación Internacional de Fabricantes de Fertilizantes (IFA, por sus siglas en inglés). La mejora de la eficiencia energética en las plantas de amoníaco tiene el beneficio añadido de reducir las emisiones de CO2. Nuestras emisiones de CO2 también son reducidas por el hecho de que las utilizamos para la producción de varios productos industriales. También hemos implantado con éxito nuestra tecnología catalítica de última generación para reducir las emisiones de óxido nitroso N2O en muchas de nuestras plantas de ácido nítrico. El catalizador descompone el N2O en el quemador de las plantas de ácido nítrico, reduciendo con ello las emisiones que este potente gas de efecto invernadero entre un 70 y un 90 por ciento. Está previsto seguir instalando el catalizador allí donde sea posible. Por otro lado, Yara ha comercializado esta tecnología en el mercado.
Otro tipo de impacto de carácter más local procedente de las plantas de producción de Yara son los vertidos ricos en nutrientes y emisiones de gases acidificantes (NOx y SOx). Este impacto medioambiental se controla minuciosamente para garantizar que no se exceden los niveles permitidos, y se han iniciado varios pasos para reducir este tipo de emisiones, por ejemplo, a través de mejoras operativas e inversiones en tecnologías de limpieza. Yara utiliza relativamente poca agua, excepto para la refrigeración, lo que implica poco o ningún riesgo de contaminación. En el norte de Europa, el agua se obtiene principal de aguas superficiales (es decir, lagos y ríos), mientras que en otras regiones se utiliza una combinación de aguas superficiales y subterráneas. En general, no se esperan efectos negativos significativos en relación a la extracción de agua en las zonas donde Yara tiene sus instalaciones. El agua se vierte al sistema fluvial o al mar después de su uso y tras ser limpiada a niveles permisibles. Las emisiones de polvo pueden tener un impacto local en zonas adyacentes a los centros de producción de Yara. En relación a otros tipos de emisiones, es importante para Yara operar cumpliendo con los niveles permitidos. El rendimiento medioambiental de cada planta se muestra en los informes de las unidades donde se comparan las emisiones con los niveles permitidos. Los procesos de fabricación de Yara no producen una cantidad significativa de residuos sólidos. Especialistas en gestión de residuos se hacen cargo de todos los residuos peligrosos. Esto es aplicable también al uso de catalizadores, los cuales son recuperados.
Volver arriba
Main navigation